sábado, 28 de febrero de 2009

martes, 24 de febrero de 2009

viernes, 13 de febrero de 2009

Fantasmas a la luz del día


Por A. Castillo


Lo que más recuerdo del día en que murió Cortázar fue la llegada de una alumna a mi casa que, deshecha en lágrimas, me dijo desde la puerta “murió Julio”. Cortázar era de aquellos escritores que establecían una relación emocional y afectiva con sus lectores, y uno de aquellos autores a los que sus lectores –tuvieran o no confianza con él– solían llamar por el nombre. Se habla a veces de Federico y damos por hecho que estamos hablando de García Lorca, también de Macedonio para referirse a Fernández, pero nunca alguien dice Jorge Luis para hablar de Borges. La relación que establecía Cortázar con sus lectores era casi de amistad directa.

Yo lo conocí hacia 1973, pero nunca nos llamamos por nuestro nombre: él siempre me llamó Castillo y yo a él Cortázar. Afortunadamente nunca me llamó Cronopio. Nunca nos tuteamos; sin embargo, nuestra relación era muy profunda y siguió hasta el día de su muerte.

Al margen de la amistad y de las noches que caminamos por Buenos Aires, creo que el legado de Cortázar desde el punto de vista de la literatura fantástica es que estableció el fantasma a la luz del día. Como si hubiera sacado para siempre de la literatura aquella cosa gótica que exige la oscuridad para ser aterradora.

Creo que ése fue, al margen de la importancia que tuvieron Rayuela y sus actitudes políticas, el gran legado de Cortázar: sacó lo fantástico y lo irreal de la zona del misterio, lo estableció en la realidad y lo volvió a hacer misterioso.

*Escritor, Testimonio tomado por I. S.

http://criticadigital.com/index.php?secc=nota&nid=18662

13/02/09

miércoles, 11 de febrero de 2009

TEMOR Y TEMBLOR (Reflexiones desde el mar)



Luis Herrero

A la nochecita, después de un tedioso día de playa, y con las exigencias propias de las almas en fuga, las familias, recién bañaditas y perfumadas, salen a pasear sus bronceados rostros por las vidriadas luces del centro comercial.

Los stands de las principales marcas de moda los atraen como las farolas iluminadas de las plazas públicas a los molestos cascarudos: “Tommy Hilfiger Shakespeare” “Soho Hölderlin” “Caro Cuore Rimbaud” “John Foos Baudelaire” “Chocolate Víctor Hugo”. Locales todos, en hileras perfectas, prolijamente iluminados y diabólicamente sensuales.

Los elegantes paseantes en sus ansiosos congestionamientos se atropellan, se pisan, se disculpan, se observan, se besan, se desprecian, se miran, se rozan, se arquean, se imaginan, se acuestan, se babean; se tiñen de verde como esos viejos panzones con sus bermudas de plata.

En cada vidriera detienen sus cansados pasos. En cada puerta curiosean.

Es un ejercicio de enseñanza aprendizaje donde los padres ¡grandes formadores de valores! acostumbran a sus retoños, ya desde pequeñitos, a percibir las fragancias de los buenos perfumes, opinar sobre tal o cual cartera, pulsera, pantalón, o zapatilla.

Códigos que deberán respetar y aprender a leer con la facilidad de un nuevo texto, para identificar e identificarse; para adquirir ese sentido de pertenencia a un universo identitario que los marcará para el resto de sus días.

Y ahí van, con pasos distraídos, cargando sus bolsas crujientes de papel madera, llenas de ilusiones nuevas que se renuevan y que, seguramente, lucirán orgullosos las noches siguientes.

Y ahí van, a sentarse al aire libre, a tomarse un respiro en medio del tumulto que avanza como un río desbordado.

Qué gusto da verlos con tanto vital entusiasmo, intercambiando y entrecruzando bolsas, halagos y productos, hasta que el cansancio los doblega y los agota por completo, sobreviniendo el bostezo y el vacío impertinente que despierta a los fantasmas del hastío que durante el día permanecieron adormecidos.

Y ahí se los ve en su real condición, abrazados a sus bolsas de papel en agotado silencio, bajo el amparo de estos seres diabólicos que danzan y ríen con cínico desprecio a imagen y semejanza de la muerte.

Y es allí cuando siento el primer cimbronazo. Cuando veo que las cosas se agitan y balancean. Cuando el piso se abre como las fauces del bíblico Leviatán, las paredes se deforman, se resquebrajan, y todo se desmorona.

La imagen que observo es patética. La nada reina en derredor. Sólo los fantasmas bailan sus danzas macabras.

Me levanto. Pago mi café como de costumbre y, en perfecto silencio, sigo mi pasos entre los escombros humeantes de cadáveres yacentes y cuerpos agonizantes de niños inocentes que me miran abrazados a sus bolsas de papel.
....
http://arqherrero.blogspot.com/

sábado, 31 de enero de 2009

Carta



Alberto Nigro


toda la ciudad se aletarga
las hojas de los arboles, caen...
los amigos que hoy no están; estan en ella,
perdidos, buscandose a través de un pequeño
orificio, donde apenas pasa la luz del sol.

todos los hechos concluyen en lo mismo, en
bellas, pensadas, automatizadas, programadas,
coloreadas, mimetizadas, visualizadas, agrias
muertas palabras.

he mirado un poco la caida de la lluvia
este fin de semana.

me he puesto un sombrero de largas alas,
y no he tenido ganas de escribirte; además
no se qué contarte. buenos aires cada día
apesta más a basurero, latas, hambre,
preguntas sin respuestas...

no sé qué contarte


( De "Septiembre Sombrío" Poemas, Ediciones La Cebra Dormida, 1979)


Leé los poemas Cable y Pueblo

viernes, 30 de enero de 2009

El tiempo no para



Ver Video: El tiempo no para

Disparo contra el sol con la fuerza del ocaso,
mi ametralladora está llena de magia,
pero soy solo un hombre más.


Cansado de correr en la dirección contraria,
sin podio de llegada y mi amor me corta la cara,
porque soy sólo un hombre más.


Pero si pensás que estoy derrotado,
quiero que sepas que me la sigo jugando,
porque el tiempo, el tiempo no para.

Unos días sí, otros no,
estoy sobreviviendo sin un rasguñón,
por la caridad de quien me detesta.

Y tu cabeza está llena de ratas,
te compraste las acciones de esta farsa,
y el tiempo no para.

Yo veo el futuro repetir el pasado,
veo un museo de grandes novedades
y el tiempo no para, no para, no.

Yo no tengo fechas para recordar,
mis días se gastan de par en par
buscando un sentido a todo esto.

Las noches de frío es mejor no nacer,
las de calor se escoje matar o morir,
y así nos hacemos Argentinos!!

Nos tildan de ladrones, maricas, faloperos,
y ellos sumergieron un país entero,
pues así se roban mas dinero.

Y tu cabeza está llena de ratas,
te compraste las acciones de esta farsa,
y el tiempo no para.
Yo veo el futuro repetir el pasado,
veo un museo de grandes novedades
y el tiempo no para, no para, no.

Cazuza-Brandao

Las escenas del video pertenecen a la película "Cazuza- El tiempo no para" del año 2004, sobre la vida del cantante brasileño,protagonizada por Daniel de Oliveira , dirigida por Walter Carvalho y Sandra Werneck. El libro pertenece a la madre de Cazuza, Lucía Araujo.



Aquí datos biograficos de Cazuza

miércoles, 28 de enero de 2009

Generación Y


Yoani Sánchez
La Habana, 1975

Estudié durante dos cursos en el Instituto Pedagógico la especialidad de Español-Literatura. En el año 1995, me trasladé a la Facultad de Artes y Letras – con un hijo nacido en agosto de ese mismo año- y terminé, después de cinco cursos, la especialidad de Filología Hispánica. Me especialicé en la literatura latinoamericana contemporánea y discutí una incendiaria tesis titulada “Palabras bajo presión. Un estudio sobre la literatura de la dictadura en Latinoamérica”. Al terminar la universidad había comprendido dos cosas: la primera, que el mundo de la intelectualidad y la alta cultura me repugnaba y la más dolorosa, que ya no quería ser filóloga.

En septiembre del 2000 me fui trabajar a una oscura oficina de la Editorial Gente Nueva, mientras arribaba al convencimiento –compartido por la mayoría de los cubanos- de que con el salario ganado legalmente no podría mantener a mi familia. De manera que, sin concluir mi servicio social, pedí la baja y me dediqué a la mejor remunerada labor de profesora de español –freelance- para algunos turistas alemanes que visitaban La Habana. Era la etapa (prolongada hasta el día de hoy) en que los ingenieros preferían manejar un taxi, los maestros hacían hasta lo imposible por trabajar en la carpeta de un hotel y en los mostradores de las tiendas te podía atender una neurocirujana o un físico nuclear. En el 2002 el desencanto y la asfixia económica me llevaron a la emigración en Suiza, de donde regresé –por motivos familiares y contra la opinión de amigos y conocidos- en el verano del 2004.

En esos años descubrí la profesión que me acompaña hasta hoy: la informática. Me di cuenta que el código binario era más transparente que la rebuscada intelectualidad y que si nunca se me había dado bien el latín al menos podría probar con las largas cadenas del lenguaje html. En el 2004 fundé junto a un grupo de cubanos –todos radicados en la Isla- la revista de reflexión y debate Consenso. Tres años después sigo trabajando como web master, articulista y editora del portal Desde Cuba.

En abril de 2007 me enredé en la aventura de tener un Blog llamado “Generación Y” que he definido como “un ejercicio de cobardía” pues me permite decir en este espacio lo que me está vedado en mi accionar cívico.

Vivo en La Habana, junto al periodista Reinaldo Escobar –con quien comparto mi vida desde hace quince años-. He apostado por quedarme y cada día soy más informática y menos filóloga.

genaraciony

viernes, 23 de enero de 2009

Verano




Ha reaparecido la mujer de ojos entreabiertos
y de cuerpo concentrado, andando por la calle.
Ha mirado de frente, tendiendo la mano
en la calle inmóvil. Todo ha vuelto a resurgir.

En la luz inmóvil del día lejano
se ha quebrado el recuerdo. La mujer ha alzado
la frente sencilla y su mirada de entonces
ha reaparecido. Se ha tendido la mano hacia la mano
y el apretón angustioso era el mismo de entonces.
Todo ha recobrado colores y vida
con la mirada concentrada, con la boca entreabierta.

Ha regresado la angustia de días lejanos
cuando un inesperado e inmóvil estío
de colores y tibiezas emergía ante las miradas
de aquellos ojos sumisos. Ha regresado la angustia
que ninguna dulzura de labios abiertos
puede mitigar. Se cobija, fríamente,
en aquellos ojos, un inmóvil cielo.
Era tranquilo el recuerdo
bajo la luz sumisa del tiempo, era un dócil
moribundo para quien ya la ventana se aniebla y desaparece.
Se ha quebrado el recuerdo. El apretón angustioso
de la leve mano ha vuelto a encender los colores,
el verano y las tibiezas bajo el vívido cielo.
Pero la boca entreabierta y las miradas sumisas
no dan vida más que a un duro, inhumano silencio.

Cesare Pavese

sábado, 13 de diciembre de 2008

Los Atlantes



Daniel Chirom


Los sacerdotes egipcios fueron nuestros últimos testigos,

perduró la leyenda por boca de Platón.

Nueve anillos de agua y nueve de tierra,

y de anillo a anillo construimos puentes.

Rodeados del favor de los dioses modelamos

la alegría de los metales preciosos,

cultivamos la perplejidad de la filosofía,

la magia de la poesía.

Cuando los vientos se hicieron favorables

salimos a través de los mares hacia los puntos cardinales,

cargados con nuestros tesoros nos arrojaron

de todas las costas,

y fueron malditos nuestros magos.

Cuando intentamos el regreso nos fue imposible, nuestra tierra se

encontraba en el seno de la tierra.

Fuimos condenados a vagar la eternidad.

Somos Los Atlantes,

naufragamos con nuestra riqueza a cuestas.

A veces,

en mitad de la noche nos sentimos agobiados

por la poesía.




"Los Atlantes", Daniel Chirom, 1979 , Anagrama
Ver reseña en la Libreta 4


La Trenza Loca

Afuera estaba la nieve

"La poesía no sirve, la poesía es" Pagina 12

"El poeta murió al amanecer" Perfil

domingo, 7 de diciembre de 2008

Fin de año 1968


He contemplado desde la luna, o casi,

el modesto planeta que contiene filosofía, teología, política,

pornografía, literatura, ciencias

exactas u ocultas. Adentro está también el

hombre

y yo entre ellos. Y todo es muy extraño.

Dentro de pocas horas será de noche y el año

terminará entre explosiones de espumantes

y petardos. Quizá de bombas o algo peor,

mas no aquí, donde estoy. Si uno muere

a nadie le interesa con tal que sea

desconocido y lejano.



Eugenio Montale (Satura, 1971)


Copiado en la Libreta 5 el 26 de octubre de 1999

Leé Mediterraneo

Generación subterránea de los '80


MARCELO MARCOLIN

Fue miembro de la llamada Generación Subterránea argentina; editor y parte de diferentes publicaciones, entre ellas: Artemisa, Antimitomanía, El ojo de la Ballena, Río de la Plata. Colaborador en medios gráficos y radiales como columnista. Premio Zargazazú 1986. Ha editado: La coronación del príncipe mudo, Matecocido, La primera letra, Angeles clandestinos y Siestas de Wincofón. Actualmente es director editorial de la revista de poesía El Pez en el Cielo.

  Marcelo escribió acerca de lo el llamó "la generación subterránea" Leelo en este enlace

"Quizá nos reencontremos casualmente en algun recodo del destino"

MIRANDO EN EL LAGO



Miro y miro mi sombra en el lago,
no veo un rostro blanco, sólo cabello blanco.
He perdido mi juventud, y nunca la encontraré otra vez,
¡inútil agitar las aguas del lago!

Po Chu I (772-846 D. De C.)

Poetas Chinos

sábado, 6 de diciembre de 2008

Escribir un poema es un acto peligroso


Escribir un poema es un acto peligroso. Nos empuja tanto hacia el centro del mundo, hacia la médula de los otros y de nosotros mismos, que nos convierte en extranjeros. Nos aísla, exila, nos vuelve extraños. El idioma que usa el poeta no es de todos los días, el cotidiano; es, como bien dice un contemporáneo, un dialecto. Por más que hable con palabras de diccionario o aparentemente comunes, lo que de ellas hace el poeta, en su alquimia, en las sucesivas destilaciones, en la busca de otros planos, de otras significaciones, las sitúa en otra parte, las relaciona con la magia, las llena de poderes, las convierte en sistemas de espejos, en intrincados jardines. La poesía depara descubrimientos pero, también, trae soledades. C.B.

No sólo pescador el poeta, también jardinero. Las plantas como las palabras crecen de forma inesperada –escribe Luisa. La labor es modelarlas conforme su naturaleza, nos dice, pero sin olvidar el azar. Ciencia y magia, de un extremo al otro del oscilar del péndulo está comprendido el quehacer del poeta, del jardinero. Porque si todo estuviese calculado, medido y pesado, no habría lugar para el asombro. Cuidar, regar, hacer acodos, cortar lo que está demás o se secó, sí, pero, también, dejar que el aire, el rocío, la lluvia, la luz del sol hagan lo suyo. La poesía como bella planta surgida de la razón y del prodigio, de la vigilia y del sueño, surgida de la tierra y que crece con paciencia. Si con paciencia crecen calas y malvones, también con paciencia se hacen los poemas, el resto –me parece que así piensa Luisa- es vanidad. C.B. (de Luisa Futoransky: La eterna lucha)

Carlos Barbarito
Blog Viga Bajo el Agua

domingo, 23 de noviembre de 2008

Vagabundo


Campo de Mailly, mayo 1918

En ninguna
parte
de la tierra
puedo hacerme
un hogar

En cada
nuevo
clima
que encuentro
me siento
languidecer
aunque
en otra época
ya me hubiera
acostumbrado

Y me canso siempre
extranjero

Naciendo
vuelto de épocas demasiado
vividas

Gozar de un solo
minuto de vida
inicial

Busco un país
inocente


Giuseppe Ungaretti, La Alegría

Otro poema de Ungaretti en este enlace

http://amediavoz.com/ungaretti.htm

lunes, 17 de noviembre de 2008

Del Colapso Económico al Desastre Ecológico


Björk

Después de una gira de 18 meses estaba ansiosa por regresar unas pocas semanas a la buena y sólida Islandia para disfrutar de un poco de estabilidad. A principios de este año di allí un concierto que pretendía aumentar la concienciación popular con respecto al medio ambiente local y el 10% del país asistió; pero no me pareció suficiente.

Por eso, al regresar decidí contactar a todos los isleños que habían tratado sin éxito de crear nuevas empresas y poner en práctica nuevos métodos ecológicos de trabajo. Durante muchos años la principal fuente de ingresos de Islandia fue la pesca, pero cuando dejó de ser rentable la gente empezó a buscar otras maneras de ganarse la vida. Los conservadores que gobiernan el país pensaron que si domeñaban la energía natural de Islandia para vendérsela a grandes compañías como Alcoa y Rio Tinto, solucionarían el problema.

Ahora tenemos tres fundiciones de aluminio, las mayores de Europa; y en los tres próximos años quieren construir dos más. Dichas fundiciones necesitarán energía de un puñado de nuevas plantas de geotérmicas, así como la construcción de represas que dañarían espacios naturales impolutos, manantiales y campos de lava. La obtención de tanta energía a partir de campos geotérmicos no es sostenible.

Muchos islandeses se oponen a la construcción de esas fundiciones. Más bien preferirían continuar desarrollando pequeñas empresas de su propiedad y no hacer ese gasto. En Islandia ha habido muchas luchas para defender esta causa. Una de ellas tuvo como resultado que el ministro de Medio Ambiente insistiese en que por primera vez se llevase a cabo un estudio de impacto medioambiental antes de construir cualquier fundición o represa.

Y, luego, estalló la crisis económica. Jóvenes familias se ven amenazadas con perder sus hogares y los ancianos con perder sus pensiones. Es algo catastrófico. Se palpa la rabia. La gente abuchea por la calle a los seis mayores capitalistas de Islandia y los critica en la radio y la televisión; voces furiosas insisten en que vendan sus propiedades y entreguen los beneficios al Estado. Se ha sabido que unos cuantos individuos obtuvieron préstamos gigantescos en el extranjero sin que el pueblo islandés tuviera conocimiento de ello. Ahora, según parece, es la nación quien debe reembolsarlos.

Lo que exaspera a la gente es que los responsables de haber sumido a los islandeses en esta situación son los mismos que ahora tratan de sacarnos de ella. Muchos exigen que dimitan y permitan que otros pongan orden. El más criticado es Davíð Oddsson, que se nombró a sí mismo director del Banco Central después de 19 años como alcalde de Reykjavik y de 13 años como primer ministro. Una vez a la semana, los capitalinos se reúnen en el centro de la ciudad para pedir su dimisión.

Y entonces, por sorpresa, fuimos víctimas del espectacular mazazo que nos asestó el primer ministro del Reino Unido. Cito textualmente una petición firmada por la décima parte del pueblo islandés: "Gordon Brown ha utilizado de forma injustificada la Ley Antiterrorista contra el pueblo de Islandia para obtener beneficios políticos a corto plazo. Esto ha transformado la grave situación en un desastre nacional... hora a hora y día a día, las acciones del gobierno británico están aniquilando indiscriminadamente los intereses islandeses.” [1]

En general soy ajena la política. Vivo feliz en la tierra de la música. Pero me impliqué porque los políticos parecen empeñados en arruinar el entorno natural de Islandia. Y la semana pasada leí que a causa de la crisis algunos parlamentarios islandeses están cabildeando para que se haga caso omiso de la evaluación medioambiental y las represas puedan construirse lo más rápidamente posible con el fin de que Alcoa y Rio Tinto obtengan la energía que necesitan para hacer funcionar las dos nuevas fundiciones.

Islandia es un pequeño país. No hubo aquí revolución industrial y yo tenía la esperanza de que podríamos evitarla por completo y pasar directamente a opciones sostenibles de alta tecnología. Si alguien era capaz de hacerlo, éramos nosotros. La mentalidad islandesa tiene algo de maravilloso, somos audaces y adictos al riesgo hasta el extremo de la imprudencia. A la hora de hacer música, de contar historias y de reflexionar de forma creativa esta adicción al riesgo es algo grande. Y tras haberme introducido en muchas pequeñas empresas islandesas en proceso de crecimiento, me doy cuenta de que muchas de ellas han dado pruebas de audacia, ya sea en la biotecnología o en la alta tecnología.

Los islandeses son gente de una sólida formación en ciencias avanzadas. Tenemos a ORF, que es una de las mejores compañías de biogenética en el mundo; a Össur, un fabricante de piernas artificiales; a CCP, un fabricante de juegos informáticos, y a otros muchos. También tenemos muchos médicos y profesionales sanitarios. Gracias a los cientos de géiseres naturales que brotan en toda la isla y a nuestra (hasta ahora) casi inalterada naturaleza, Islandia podría convertirse fácilmente en un enorme y suntuoso balneario al que la gente podría venir a curar sus dolencias y descansar. Más valdría que el gobierno utilizase el dinero para apoyar a estas empresas en vez de ponerlo al servicio de Alcoa y Rio Tinto.

La flexibilidad es importante: tendremos que vivir con las tres fundiciones de aluminio que ya están en marcha y tratar de buscar la manera de volverlas más ecológicas. ¿Pero acaso necesitamos cinco? En el pasado pusimos todos los huevos en un mismo cesto y eso ha demostrado ser peligroso, como ya nos dimos cuenta cuando el 70% de nuestros ingresos provenían de la pesca. Ahora estamos al borde del abismo por haber apostado todo a las finanzas. Si construimos dos fundiciones de aluminio más, Islandia se convertiría en el mayor fundidor de aluminio del mundo y pasaríamos a ser conocidos sólo por eso. Quedaría poco lugar para cualquier otra cosa. Y si el precio del aluminio cayese -como está sucediendo- sería catastrófico.

Islandia puede ser más autosuficiente y más creativa y, al mismo tiempo, hacer las cosas de una manera más acorde con el siglo XXI que con el XIX. Puede construir menos represas, más pequeñas y ecológicas. Utilicemos esta crisis económica para ser totalmente sostenibles. Enseñemos al mundo todo lo que sabemos sobre plantas de energía geotérmica. Apoyemos a las empresas verdes. Empecemos desde abajo. Puede que tarden más en crecer y en dar beneficios, pero se basan en algo sólido, estable e independiente de los vaivenes de Wall Street y del volátil precio del aluminio.

Y eso ayudará a Islandia a seguir siendo lo que mejor sabe ser: una incólume y maravillosa fuerza de la naturaleza.

Björk es una popular cantante islandesa. Su sitio web oficial es http://bjork.com/

Traducido por Manuel Talens. Tomado del Times/Rebelión.

domingo, 16 de noviembre de 2008

Lawrence Ferlinghetti


Esta noche el mar está en calma


Esta noche
el mar está en calma
en las playas de Dover
En el crepúsculo creciente
los pájaros
gritan
en su llanto
las sílabas
de alguna palabra
deconstruida
que nosotros
aún no logramos descifrar
que explique
nuestra existencia
Y ellos los pájaros
elevándose
cargan en sus alas
la luz última
y vuelan con ella
sobre el horizonte
guardando
el secreto

Post Card

Leer Autobiografía en este enlace

LF leyendo poemas: Video en este link

http://ar.geocities.com/beat_virtual/bibliovirtualbeat57.htm

sábado, 15 de noviembre de 2008

Placer por lo lento


Los reúne el placer por la lentitud, en realidad, sostienen que vivir rápidamente no es vida y que el reloj no es quien marca lo que hacemos.
En los mismos 60 segundos el hombre ha logrado hacer muchísimas más cosas de las que lograba antes. La sociedad, para qué negarlo, le rinde culto a la velocidad y ésta es ventaja competitiva de productos tecnológicos. Podrá ser bueno, pero si es más veloz, mejor.

Pues bien, el Slow brega por lo contrario. El médico estadounidense Larry Dossey, recoge el periódico catalán La Vanguardia, llama "enfermedad del tiempo" a la gente estresada y angustiada que siente todo el tiempo que la vida se le escapa de las manos; personas que sienten que no están viviendo cada vez que paran.

En una canción, la canadiense Alanis Morissette se queja ante sus padres diciéndoles que "parar no es morirse", y acaso sufrió algo de lo que denuncian los Slow.

El movimiento se conocía en la gastronomía, cuando candorosos restaurantes empezaron a privilegiar la cocina "home made", que respetara, como en casa, los tiempos de cocción y preparación "reales".

El estrés, sostienen, es hijo de la dictadura de la velocidad, y por eso cunde en los países más desarrollados. Surgieron para combatirlo a finales de los ochenta, cuando varias voces pedían calma ante los vertiginosos tiempos del auge de la cocaína y las discos.

Saborear los placeres que ofrece la vida no es fácil en el mundo veloz, esa es la regla de oro. Ser concientes de la propia vida es la meta. Slow quiere decir "despacio" y así es como se debe, aconsejan, tomar la vida: a paso lento.

El periodista canadiense Carl Honoré escribió Elogio de la lentitud , donde resume las máximas de estos precursores de la nueva vida sana. La lentitud no es vivir como perezosos colgados de la palmera, sino procurar un equilibrio.

Tal su palabra clave.

Se trata de actuar rápido cuando hay que hacerlo y de ser lento cuando más conviene. Sobre todo, quitar todo lo veloz para cuestiones humanas y perder la sensación de impotencia ante el ritmo de la propia vida, es decir, tomar el timón de los tiempos propios.

Se ha visto a menudo un auto pasar a otro a velocidad inusitada: "¿Adónde vas, a buscar a la partera?". Pues bien, ya es de pueblo, pues la mayoría de los automovilistas conducen como si la urgencia fuera la ley. Tocar bocina no bien asoma el amarillo del semáforo o siendo el segundo auto de la fila del peaje son típicas muestras de ansiedad.

Hacer dos o tres cosas al mismo tiempo también es logro de eficiencia personal hoy día. Los Slow quieren refutarlo.

Desacelerarse fue la bandera del también periodista, el italiano Carlo Petrini, fundador de Slow Food (comida lenta), que ya tiene cientos de miles de seguidores en varios países del mundo.

Así como se come lento para saborear mejor los alimentos, se debiera tener sexo más lento para saborear mejor al amante, o leer sin la premura de comer palabras. Repiten: por qué apurarse al comer como si fuese una pérdida de tiempo.

Petrini afirma: "Estamos esclavizados por la velocidad y todos hemos sucumbido a su virus. Luchamos por el derecho a establecer nuestros propios tiempos".

Por suerte para algunos, ya están las Slow Cities, como la italianísima Bra, de 15.000 habitantes, cuyo manifiesto tiene 55 promesas: reducir el ruido y el tráfico, aumentar zonas verdes y peatonales, apoyar a agricultores, comerciantes, mercados y restaurantes para que vendan sus productos. Parece mentira que deba reglarse acerca de eso, pues se supone que está en todas las sociedades, pero no, no es tan así.

Las metrópolis aceleraron sus ritmos a pesar de sus ciudadanos. Y resistencias al Slow hay muchas. Quienes están contentos dicen que mejoraron la calidad de vida porque tienen tiempo para trabajar, reflexionar, pasear, y recuperaron el comprar productos artesanales, el circular a 60 kilómetros por hora, o bajando un poco el volumen. Parece que tan mal no cayó porque lo adoptaron ya 32 ciudades italianas.

http://www.noticiasdot.com/publicaciones/2005/0605/2106/stilo/stilo_210605-03.htm

jueves, 13 de noviembre de 2008

En el camino antes de En el camino


ENCUENTRAN UNA NOVELA INÉDITA DE JACK KEROUAC

Tiene el mismo nombre que su obra más famosa. También narra un viaje, pero, aquí, está protagonizado por un chico de 13 años, álter ego del autor. Está escrito en joual, dialecto de Québec, de donde eran sus padres. No hay fecha de edición.

Una pequeña libreta descubierta en el archivo del escritor norteamericano Jack Kerouac escondía una novela breve, inédita e insospechada, del creador de la prosa espontánea.

El manuscrito data de 1952, y fue encontrado en el archivo personal del escritor en Nueva York. El texto está redactado en joual, el dialecto de Québec, Canadá, de donde eran originarios los padres de Kerouac.

A la dificultad de comprender el idioma, hay que sumarle el estilo del autor, coloquial y con faltas gramaticales y ortográficas, buscando reproducir el lenguaje de la calle. El joual, para el descubridor del manuscrito –el periodista Gabriel Anctil–, es lo que hizo que en Estados Unidos no le dieran importancia al cuaderno garabateado del autor de Los subterráneos.

Kerouac, que nació en Estados Unidos en 1922 y murió en 1969 de cirrosis, había titulado a este libro Sur le chemin –En el camino–, igual que a su célebre libro En el camino que, con relatos de un Estados Unidos subterráneo, fue paradigmático de la generación beatnik.

Las experiencias de alcohol, marihuana, orgías y angustias de aquel libro que convirtió a Kerouac en un éxito eran autobiográficas, al igual que el libro recién descubierto, que también cuenta la experiencia del autor, aunque a sus 13 años.

El relato, según declaró Gabriel Anctil –del periódico Le Devoir de Francia–, fue escrito en cinco días en un viaje a México y cuenta la historia del propio Kerouac: el nombre del protagonista es Ti-Jean, el mismo con el que el autor firmaba las cartas que le escribía a su madre.

No es la primera vez que se encuentran trabajos inéditos del escritor. El año pasado aparecieron manuscritos y una pequeña novela en francés; fue la primera vez que hubo un hallazgo de Kerouac en un idioma que no era el inglés.

El periodista Anctil estaba detrás de este material ya que había encontrado una carta escrita en 1953 en la que el escritor ya había hablado de la existencia de Sur le chemin a su amigo Neal Cassady, en la que le decía: “En México, un tiempo después de tu partida, escribí en cinco días, en francés, una novela sobre vos y yo cuando éramos niños en 1935, en la que nos encontramos el tío Bill Ballon, tu padre, mi padre y algunas rubias sexies en una habitación con un francocanadiense libertino y también con un viejo modelo Ford T. Un día lo leerás impreso y te reirás”.

El texto, encontrado inédito en joual, había sido traducido por el escritor al inglés bajo el nombre de Old Bull in the Bowery, y también permanece inédito. Ésas no fueron las mejores épocas de Kerouac: tenía 30 años y no hacía más que escribir textos sin ningún éxito.

Un fragmento de Sur le chemin cuenta el camino compartido entre Ti-Jean –Kerouac– y su padre Leo –llamado igual que el padre del escritor– cuando se trasladan a ver a los amigos que los ayudarán a encontrar un departamento en Nueva York: “Era una gran noche en sus vidas, era su primer viaje juntos a Nueva York en auto; el padre ya había hecho Boston-Nueva York en barco, y una vez en tren; pero ahí estaba el gran camino, la alfombra negra actual de la ciudad”, dice un fragmento. Al padre y al hijo los dejarán plantados, y se dedicarán a beber y a jugar a las cartas en un relato oscuro en el que se mezcla lo real y lo fantástico.

Este texto de Kerouac fue redactado en la casa mexicana de su amigo escritor William Burroughs y no se sabe si será editado. Por su parte, Anctil aseguró que todavía hay que hurgar en el archivo del escritor y que los textos inéditos pueden ser muchos más.



http://criticadigital.com

domingo, 9 de noviembre de 2008

Tiritantes de pavor frente al futuro


A la espera de la oscuridad










Ese instante que no se olvida
Tan vacío devuelto por las sombras
Tan vacío rechazado por los relojes
Ese pobre instante adoptado por mi ternura
Desnudo desnudo de sangre de alas
Sin ojos para recordar angustias de antaño
Sin labios para recoger el zumo de las violencias
perdidas en el canto de los helados campanarios.
Ampáralo niña ciega de alma
Ponle tus cabellos escarchados por el fuego
Abrázalo pequeña estatua de terror.
Señálale el mundo convulsionado a tus pies
A tus pies donde mueren las golondrinas
Tiritantes de pavor frente al futuro
Dile que los suspiros del mar
Humedecen las únicas palabras
Por las que vale vivir.
Pero ese instante sudoroso de nada
Acurrucado en la cueva del destino
Sin manos para decir nunca
Sin manos para regalar mariposas
A los niños muertos

Alejandra Pizarnik

De La última inocencia 1956, del sello Poesía Buenos Aires, dirigido por Raúl Gustavo Aguirre

Salir del mundo de las mitologías personales


Por: Antonio Muñoz Molina

Mi amigo hispano-porteño (hijo de emigrantes españoles a Buenos Aires; emigrante él a España en 2001) se sorprende de la falta de verdadera preocupación que advierte en Madrid ante la crisis: "Ustedes no saben que de la noche a la mañana uno puede descubrir que han desaparecido sus ahorros". No sabemos nada. En medio de signos a veces inquietantes y a veces aterradores, nos falta capacidad para imaginar el desastre, y seguimos, con una placidez suicida, confiando en los juicios de los expertos, que son precisamente los que nos han traído a esta situación. ¿Cómo va uno a aceptar la idea de que el piloto del avión está borracho o es un impostor o un lunático? ¿Es que puede uno bajarse en pleno vuelo? ¿Sabe uno algo de pilotar aviones para tomar los mandos en último extremo? En pleno vuelo, dando tumbos entre las nubes, nos enteramos de que todas las seguridades que nos dieron hasta ahora eran falsas, que los responsables económicos del mundo actuaban movidos por el capricho, la codicia, la atolondrada ignorancia, que la estafa bancaria era tan intricada y tan extendida universalmente que ya nadie entendía nada. Escribo en pasado, por la tendencia innata a creer que las cosas van mejorando: pero nadie entendía y probablemente nadie entiende nada, y lo que vaya a suceder mañana nadie lo puede predecir.

Me acuerdo cada día de Marx: "Todo lo que era sólido se desvanece en el aire". Trillones de dólares se desvanecen como los ahorros escasos de mi amigo porteño, pero los que pagan son siempre los mismos: los que se benefician de la sanidad pública y de la escuela pública, los pensionistas, los pobres para los que desaparecen los programas internacionales de ayuda. Todo era mentira. Después de oírlo tanto a los expertos, habíamos terminado aceptando que la intervención del Estado en la economía era siempre dañina, que la libertad de mercados y la falta de regulaciones nos beneficiaban a todos, que el exceso de gasto social podía perjudicar precisamente para aquellos a los que iba dirigido. Qué embuste: ahora los mismos que censuraban el gasto de dinero público en la salud o la educación o el bienestar de los pobres nos dicen que la única manera de salvarnos del desastre es emplear cantidades demenciales de dinero en subsidios para los más ricos, y lo que se escatimó en escuelas y hospitales y bibliotecas públicas se invierte ilimitadamente en bancos.

Todo era mentira. Todo era mentira y los escritores, como los partidos de izquierdas, andábamos tan distraídos como todo el mundo, tan ensimismados en nuestra literatura y en las irrisorias mitologías de nosotros mismos, que hemos pasado largos años sin mirar la realidad, sin poner en duda ni someter a examen un orden que se nos presentaba como el único posible. Enredados en la superstición de identidades narcisistas, cada uno buscando la suya, la de su grupito, hemos olvidado las ambiciones de universalidad que en otros tiempos alimentaron la literatura y los sueños de la emancipación humana. Mientras tanto, los traficantes internacionales y las castas políticas se hacían los dueños de todo y convertían de paso al planeta en un gran vertedero. Una verdad es ésta: en Estados Unidos, en 1976, el sueldo de un alto ejecutivo de una compañía era treinta veces el del empleado medio; en 2008 ha saltado a doscientas setenta veces. Otra verdad: especuladores inmobiliarios y políticos de todos los partidos se han conjurado en España en los últimos veinte años para enriquecerse los unos a los otros gracias a la construcción de cantidades insensatas de viviendas que han arrasado la trama de nuestras ciudades, nuestros campos y nuestros paisajes litorales. El país está lleno de carísimas viviendas vacías y un trabajador no puede encontrar una casa decente. Más verdades: el presidente socialista de la región de Galicia, que no está entre las más ricas de Europa, se gasta dos millones de euros en acondicionar su vivienda oficial; la reforma continuada del palacio del ayuntamiento de Madrid va a costar el año que viene diecinueve millones de euros.

Esta es la realidad. El mundo está gobernado por canallas, parásitos, irresponsables y ladrones. La crisis ha sido la sacudida de ese frenazo que te tira hacia delante y te hace abrir los ojos: si al menos sirviera para parar algo, para corregir algo. A los que escribimos debería forzarnos a la antigua tarea escandalosa de decir la verdad, unas veces con la inmediatez y la rabia del panfleto, otras con la hondura de la novela que hace visibles los mecanismos del mundo, o con el impulso visionario y profético de la poesía. Y todo lo demás, por ahora al menos, es literatura.

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