lunes, 30 de noviembre de 2009

La delgada línea roja


"Esta terrible crueldad, ¿de donde sale? ¿Cómo ha arraigado en el mundo? ¿De que semilla, de que raíz ha brotado? Y ¿de quien es obra? ¿Quién nos mata? Nos arrebata la vida y la luz, se burla de nosotros mostrando lo que podríamos haber conocido. ¿Acaso nuestra destrucción beneficia a la Tierra? ¿Ayuda a que crezca la hierba o luzca el Sol? ¿También en ti hay esta oscuridad? ¿Has vivido esta negra noche? "

("La delgada línea roja", un comentario sobre el film aquí)

Foto: Corriere della Sera, Marines en su infierno estrellado, Afganistan 2009.

jueves, 12 de noviembre de 2009

De puño y letra


Mario Trejo

Me doy por vencido.
La religión la mafia
la política y el fútbol
el ejército y la moda
mueven más gente que yo.

Son millones o pocos
pero totalmente decididos
al todo por el todo.
Yo sólo tengo que ver
con las pequeñas multitudes
de un cine de trasnoche
con la soledad de los jugadores
que ofician una partida de ajedrez
con la tibieza de algunas mujeres.

Leo
vuelvo a ver una vieja película
hago noche en Coltrane
y estiro el brazo y acaricio a mi bella
que fuma y ahora me convida.









sábado, 7 de noviembre de 2009

Moris, 30 minutos de vida

"Éramos siete u ocho tipos que andábamos con las guitarras por ahí con papelitos escribiendo cosas y cantándonos uno al otro nuestras canciones" Moris





Temas de "30 minutos de vida" grabado en 1970







viernes, 6 de noviembre de 2009

Carta a Martita

A mí, los fundamentalismos, y la mezcla de ellos, y la imposición de ellos por la fuerza o por la ignorancia, el terrorismo en todas sus variantes, las dictaduras, las democracias ficticias y las guerras santas, las psicológicas y las no santas, y el sutil o burdo bombardeo ideológico detras de todos los fanatismos, me hartan. A mí, dame un libro de poemas, unos amigos y un pedazo de playa en el que contemplar el atardecer preñado de esperanza. Cariños. J

sábado, 31 de octubre de 2009

Manual de combate



CHARLES BUKOWSKI



dijeron que Céline era un nazi
dijeron que Pound era un fascista
dijeron que Hamsun era un nazi y un fascista.
pusieron a Dostoievsky frente a un pelotón
de fusilamiento
y mataron a Lorca
le dieron electroshocks a Hemingway
(y vos sabés que se pegó un tiro)
y echaron a Villon de la ciudad (París)
y Mayakovsky
desilusionado con el régimen
y luego de una pelea de enamorados,
bueno,
también se pegó un tiro.
Chatterton se tomó veneno de ratas
y funcionó
y algunos dicen que Malcom Lowry se murió
ahogado en su propio vómito
borracho.
Crane se tiró a las hélices
del barco o a los tiburones.

El sol de Harry Crosby era negro.
Berryman prefirió el puente.
Plath no encendió el horno.

Séneca se cortó las muñecas en la
bañera (es la mejor manera:
en agua tibia)
Thomas y Behan se emborracharon
hasta morir y
hay muchos más.
¿y vos querés ser un
escritor?

es esa clase de guerra:
la creación mata,
muchos se vuelven locos,
algunos pierden el rumbo y
no lo pueden hacer
nunca más.
algunos pocos llegan a viejo.
algunos pocos hacen plata.
algunos se mueren de hambre (como Vallejo).
es esa clase de guerra:
bajas por todas partes.

está bien, adelante
hacelo
pero cuando te ataquen
por el lado que no ves
no me vengas con
remordimientos.

ahora me voy a fumar un cigarrillo
en la bañera
y luego me voy a ir a
dormir



lunes, 26 de octubre de 2009

¡No se puede organizar la poesía!

Rock & eternidad
Miguel Grinberg

La vida hedonista e itinerante que había retratado En el camino y en otras diez novelas alucinadas exaltó durante cuatro décadas a decenas de miles de lectores comunes y figuras del rock.

En febrero de 1964, mientras Jack Kerouac vivía recluido en una casa de Long Island, cuidando a su anciana madre (tal como se lo había prometido a su padre cuando éste agonizó en sus brazos en 1946), la epopeya de la “generación beat” ya pertenecía al pasado. Un tambor diferente agitaba a Norteamérica: la beatlemanía tomaba al país por asalto, la nueva bohemia descubría la poesía del joven trovador Bob Dylan, en muchas grandes ciudades se consolidaba la rebelión de los negros racialmente segregados, en el sudeste de Asia se incubaba la guerra de Vietnam, mientras en San Francisco y Nueva York emergían pacíficos melenudos llamados hippies.

Yo había entablado amistad epistolar con los escritores beat en 1959 y llegué a Manhattan en ese preciso momento, después de protagonizar en México la “nueva solidaridad”, una confluencia de jóvenes poetas de las Américas, entre los que aparecían Ernesto Cardenal, de Nicaragua (futuro ministro de cultura de la revolución sandinista), y Gonzalo Arango, pilar del Movimiento Nadaísta de Colombia. Kerouac bajaba ocasionalmente a Nueva York y criticó con dureza mi iniciativa fundacional, exclamando: “¡No se puede organizar la poesía!”. Tenía razón.

En esos días, ya muchos amigos locales lo evitaban porque bebía desenfrenadamente y en los bares que él visitaba casi siempre todo desembocaba en bataholas, trompadas y ocasionales arrestos por desorden. Solamente el poeta negro LeRoi Jones le seguía el ritmo, y chupaban hasta que los empujaban a la vereda. Cansado de vivir sitiado por incesantes oleadas de pelilargos psicodélicos de la generación pre-Woodstock que peregrinaban hasta su umbral, mudó el domicilio familiar lejos, a la Florida. Diría: “El grupo beat se dispersó a comienzos de los 60. Cada uno siguió su camino, y éste es mi camino: la vida hogareña, como al comienzo, con una excursión de vez en cuando a los bares locales”.

La vida hedonista e itinerante que había retratado En el camino y en otras diez novelas alucinadas (de las cuales la mejor es La vanidad de los Duluoz) exaltó durante cuatro décadas a decenas de miles de lectores comunes y figuras del rock que admitieron haber sido impactados por su prosa espontánea: Dylan (claro está), Jim Morrison, David Bowie, Janis Joplin, Patti Smith, Frank Zappa, Jerry Garcia de The Grateful Dead, Pete Townshend de The Who, David Byrne y The Talking Heads, Tom Waits. No fue causa del azar que en 1982, el grupo de rock progresivo King Crimson incluyera en su álbum Beat un tema-homenaje titulado “Neal and Jack and me”. El verso inicial expresaba: “Soy ruedas, soy ruedas en movimiento. Soy una coupé studebaker 1952. Soy ruedas. Soy ruedas en movimiento. Soy una coupé starlite 1952… en ruta… los subterráneos”.

Para llegar en auto al tope de los acantilados de Big Sur, California, hay que atravesar un denso manto de nubes. Abajo ruge el océano Pacífico. Con seguridad, de vez en cuando el alma de Jack Kerouac sobrevuela ese abismo misterioso y recita su haiku sobre la vida fugaz.

Publicación original en este enlace
http://www.criticadigital.com.a

domingo, 4 de octubre de 2009

Mercedes


¡ADIOS NEGRA QUERIDA!
Alejandra Monsalvo


Esta madrugada el corazón de Mercedes Sosa dejó de latir. No así su voz y su figura que se ha ido agigantando con el paso de los años. Gracias a su enorme capacidad de trabajo, a su cabeza y su corazón abiertos, hemos tenido la suerte, los argentinos y el mundo, de conocer a una voz única, con la fuerza y el color de nuestro continente americano. Ella supo elegir en su repertorio canciones que todos amamos. Dotada de una enorme ternura y de una gran generosidad como artista, la hemos visto compartir escenario y grabar canciones con artistas de distintos géneros (rock, tango, folklore, canción chilena, trova cubana, bossa nova) y de distintos lugares del mundo (Sting, Caetano Veloso, Joan Baez, Pavarotti,Silvio Rodríguez,Raimundo Fargner,Shakira, Serrat, etc), siempre con su modo tan peculiar.


Cuando yo era una nena descubrí en el tocadiscos de mi tía un disco simple (de un sola canción por lado) con una cubierta violeta oscura : era la versión de "Zamba para no morir", que a mí, con mis 6 añitos ya me conmovía. Y luego tuvimos en casa "Mujeres argentinas", con la inolvidable versión de "Alfonsina y el mar". En la época del Proceso, cuando se tuvo que exiliar , los adolescentes la escuchábamos pasándonos sus discos, que estaban "prohibidos", entre ellos el "Homenaje a Violeta Parra" que traía su inolvidable "Gracias a la vida". Con el retorno de la democracia, y el suyo propio, ya estudiantes universitarios , gozamos con el disco "Mercedes Sosa en Argentina", hoy devenido un clásico. Horas y horas entre apuntes , una de nuestras muletillas era agradecerle a alguien diciendo "Gracias Argentina! " , impostando su voz, como aparecía en aquel disco. Después ya en una edad adulta, con el advenimiento del CDs pudimos conseguir varios de sus discos, entre ellos uno con su versión original de "Zamba para no morir" y la de "Balderrama" , las cuales me siguen conmoviendo. También grabó canciones entrañables de nuestra adolescencia como "Barro tal vez " con Spinetta o "Inconciente colectivo" con Charly García o una bellisma version del "Himno de mi corazón " de Miguel Abuelo.


Mercedes Sosa va a ser velada en el Congreso Nacional. Con su humildad hubiera dicho que es demasiado para una "cantora", como gustaba definirse. Pero para una figura como la suya es algo absolutamente merecido. Será una despedida, un homenaje de todos los que nos hemos sentido acompañados con su voz a lo largo de la vida. Una voz que se queda con nosotros y con los que estan por venir.


domingo, 20 de septiembre de 2009

Pintando las piedras

Liliana Lucki


"Caja con piedras"
Blog de Liliana Lucki
Posteado en el blog de Graciela Bello
Ver post completo de Graciela en este enlace

miércoles, 19 de agosto de 2009

La Luna y yo




Solitario, en el interior
del bosque de bambúes,
me siento.
Rasgo mi laúd y tarareo
una canción.
En medio de la espesura
nadie advierte mi presencia.
Pero brillante, la luna acude
a verme.
¡Cuan feliz me siento
en su compañía!



Wang Wei (699-759)




domingo, 16 de agosto de 2009

El celular de Hansel y Gretel

Hernán Casciari



Anoche le contaba a la Nina un cuento infantil muy famoso, el Hansel y Gretel de los hermanos Grimm. En el momento más tenebroso de la aventura los niños descubren que unos pájaros se han comido las estratégicas bolitas de pan, un sistema muy simple que los hermanitos habían ideado para regresar a casa. Hansel y Gretel se descubren solos en el bosque, perdidos, y comienza a anochecer. Mi hija me dice, justo en ese punto de clímax narrativo: “No importa. Que lo llamen al papá por el móvil”.
Yo entonces pensé, por primera vez, que mi hija no tiene una noción de la vida ajena a la telefonía inalámbrica. Y al mismo tiempo descubrí qué espantosa resultaría la literatura —toda ella, en general— si el teléfono móvil hubiera existido siempre, como cree mi hija de cuatro años. Cuántos clásicos habrían perdido su nudo dramático, cuántas tramas hubieran muerto antes de nacer, y sobre todo qué fácil se habrían solucionado los intríngulis más célebres de las grandes historias de ficción.
Piense el lector, ahora mismo, en una historia clásica, en cualquiera que se le ocurra. Desde la Odisea hasta Pinocho, pasando por El viejo y el mar, Macbeth, El hombre de la esquina rosada o La familia de Pascual Duarte. No importa si el argumento es elevado o popular, no importa la época ni la geografía.
Piense el lector, ahora mismo, en una historia clásica que conozca al dedillo, con introducción, con nudo y con desenlace.
¿Ya está?
Muy bien. Ahora ponga un teléfono móvil en el bolsillo del protagonista. No un viejo aparato negro empotrado en una pared, sino un teléfono como los que existen hoy: con cobertura, con conexión a correo electrónico y chat, con saldo para enviar mensajes de texto y con la posibilidad de realizar llamadas internacionales cuatribanda.
¿Qué pasa con la historia elegida? ¿Funciona la trama como una seda, ahora que los personajes pueden llamarse desde cualquier sitio, ahora que tienen la opción de chatear, generar videoconferencias y enviarse mensajes de texto? ¿Verdad que no funciona un carajo?
La Nina, sin darse cuenta, me abrió anoche la puerta a una teoría espeluznante: la telefonía inalámbrica va a hacer añicos las nuevas historias que narremos, las convertirá en anécdotas tecnológicas de calidad menor.
Con un teléfono en las manos, por ejemplo, Penélope ya no espera con incertidumbre a que el guerrero Ulises regrese del combate.
Con un móvil en la canasta, Caperucita alerta a la abuela a tiempo y la llegada del leñador no es necesaria.
Con telefonito, el Coronel sí tiene quién le escriba algún mensaje, aunque fuese spam.
Y Tom Sawyer no se pierde en el Mississippi, gracias al servicio de localización de personas de Telefónica.
Y el chanchito de la casa de madera le avisa a su hermano que el lobo está yendo para allí.
Y Gepetto recibe una alerta de la escuela, avisando que Pinocho no llegó por la mañana.
Un enorme porcentaje de las historias escritas (o cantadas, o representadas) en los veinte siglos que anteceden al actual, han tenido como principal fuente de conflicto la distancia, el desencuentro y la incomunicación. Han podido existir gracias a la ausencia de telefonía móvil.
Ninguna historia de amor, por ejemplo, habría sido trágica o complicada, si los amantes esquivos hubieran tenido un teléfono en el bolsillo de la camisa. La historia romántica por excelencia (Romeo y Julieta, de Shakespeare) basa toda su tensión dramática final en una incomunicación fortuita: la amante finge un suicidio, el enamorado la cree muerta y se mata, y entonces ella, al despertar, se suicida de verdad. (Perdón por el espoiler.)
Si Julieta hubiese tenido teléfono móvil, le habría escrito un mensajito de texto a Romeo en el capítulo seis:

M HGO LA MUERTA,
PERO NO STOY MUERTA.
NO T PRCUPES NI
HGAS IDIOTCES. BSO.

Y todo el grandísimo problemón dramático de los capítulos siguientes se habría evaporado. Las últimas cuarenta páginas de la obra no tendrían gollete, no se hubieran escrito nunca, si en la Verona del siglo catorce hubiera existido la promoción “Banda ancha móvil” de Movistar.
Muchas obras importantes, además, habrían tenido que cambiar su nombre por otros más adecuados. La tecnología, por ejemplo, habría desterrado por completo la soledad en Aracataca y entonces la novela de García Márquez se llamaría ’Cien años sin conexión’: narraría las aventuras de una familia en donde todos tienen el mismo nick (buendia23, a.buendia, aureliano_goodmornig) pero a nadie le funciona el messenger.
La famosa novela de James M. Cain —’El cartero llama dos veces’— escrita en 1934 y llevada más tarde al cine, se llamaría ’El gmail me duplica los correos entrantes’ y versaría sobre un marido cornudo que descubre (leyendo el historial de chat de su esposa) el romance de la joven adúltera con un forastero de malvivir.
Samuel Beckett habría tenido que cambiar el nombre de su famosa tragicomedia en dos actos por un título más acorde a los avances técnicos. Por ejemplo, ’Godot tiene el teléfono apagado o está fuera del área de cobertura’, la historia de dos hombres que esperan, en un páramo, la llegada de un tercero que no aparece nunca o que se quedó sin saldo.
En la obra ’El jotapegé de Dorian Grey’, Oscar Wilde contaría la historia de un joven que se mantiene siempre lozano y sin arrugas, en virtud a un pacto con Adobe Photoshop, mientras que en la carpeta Images de su teléfono una foto de su rostro se pixela sin remedio, paulatinamente, hasta perder definición.
La bruja del clásico ’Blancanieves’ no consultaría todas las noches al espejo sobre “quién es la mujer más bella del mundo”, porque el coste por llamada del oráculo sería de 1,90€ la conexión y 0,60€ el minuto; se contentaría con preguntarlo una o dos veces al mes. Y al final se cansaría.
También nosotros nos cansaríamos, nos aburriríamos, con estas historias de solución automática. Todas las intrigas, los secretos y los destiempos de la literatura (los grandes obstáculos que siempre generaron las grandes tramas) fracasarían en la era de la telefonía móvil y del wifi.
Todo ese maravilloso cine romántico en el que, al final, el muchacho corre como loco por la ciudad, a contra reloj, porque su amada está a punto de tomar un avión, se soluciona hoy con un SMS de cuatro líneas.
Ya no hay ese apuro cursi, ese remordimiento, aquella explicación que nunca llega; no hay que detener a los aviones ni cruzar los mares. No hay que dejar bolitas de pan en el bosque para recordar el camino de regreso a casa.
La telefonía inalámbrica —vino a decirme anoche la Nina, sin querer— nos va a entorpecer las historias que contemos de ahora en adelante. Las hará más tristes, menos sosegadas, mucho más predecibles.
Y me pregunto, ¿no estará acaso ocurriendo lo mismo con la vida real, no estaremos privándonos de aventuras novelescas por culpa de la conexión permanente? ¿Alguno de nosotros, alguna vez, correrá desesperado al aeropuerto para decirle a la mujer que ama que no suba a ese avión, que la vida es aquí y ahora?
No. Le enviaremos un mensaje de texto lastimoso, un mensaje breve desde el sofá. Cuatro líneas con mayúsculas. Quizá le haremos una llamada perdida, y cruzaremos los dedos para que ella, la mujer amada, no tenga su telefonito en modo vibrador. ¿Para qué hacer el esfuerzo de vivir al borde de la aventura, si algo siempre nos va a interrumpir la incertidumbre? Una llamada a tiempo, un mensaje binario, una alarma.
Nuestro cielo ya está infectado de señales y secretos: cuidado que el duque está yendo allí para matarte, ojo que la manzana está envenenada, no vuelvo esta noche a casa porque he bebido, si le das un beso a la muchacha se despierta y te ama. Papá, ven a buscarnos que unos pájaros se han comido las migas de pan.
Nuestras tramas están perdiendo el brillo —las escritas, las vividas, incluso las imaginadas— porque nos hemos convertido en héroes perezosos.

http://orsai.es/2008/10/el_movil_de_hansel_y_gretel.php
http://orsai.es/

sábado, 8 de agosto de 2009

Abbey Road



Se cumplen 40 años de la portada histórica. Clic aquí

miércoles, 22 de julio de 2009

La nieve, hoy.

Desde mi ventana

jueves, 16 de julio de 2009

La niebla interior de Philip K. Dick




"La niebla puede llegar insidiosamente desde la calle e invadir la propia casa de uno. De pie ante el inmenso ventanal de su biblioteca —una construcción digna de Ozymandias, edificada con trozos de hormigón que en otros tiempos sustentaron la rampa de entrada a la autopista de la costa—, Joseph Adams meditaba, contemplando la niebla que venía del Pacífico. Y como anochecía y las sombras empezaban a cubrir el mundo, aquella bruma le asustaba tanto como la niebla interior, que no invadía su casa pero se desperezaba y agitaba, ocupando todas las porciones vacías de su cuerpo. Por lo general, esta última niebla recibe el nombre de soledad." (...)


Así comienza el capítulo 1 de la novela "La Penúltima Verdad" de Philip K. Dick (1964) Altamente reveladora su relectura en tiempos de confusión. La Buhardilla te la recomienda, en el año de La Peste.

Descargate la novela haciendo clik aquí

Comentario de Jose Enrique León Alcalde aquí

Comentario de Sergio Gaut vel Hartman aquí



Lágrimas en la lluvia aquí

Leé el cuento "Servir al amo" en este enlace


Philip K. Dick por Roberto Bolaño click aquí















domingo, 12 de julio de 2009

Carta a Mónica




Hola Monica, gracias por comunicarte. Mis blogs son una especie de red de laberintos donde trato de rescatar cosas que hacen a nuestra formación y disfrute cultural, compartirlo con amigos, de antes y de ahora, y eventualmente constituir un cable a tierra, propio y de quien quiera, en este mundo tan proclive al ultramaterialismo y a la voz hueca. Fuera de los ruidosos hipermedios de descomunicación, lejos de los centros digitalizadores de las culturas oficiales de los poderes de turno, ajenas a las verdades líquidas manipuladas por neuronas posmodernas, las Buhardillas te invitan a participar de un espacio de reencuentro entre personas libres de ataduras mentales, de ejercicio del pensamiento crítico y a salvo del consumismo pseudointelectual. Bienvenida a las buhardillas, un lugar en el que creemos que mejorarnos como personas es el camino para construir un mundo mejor. Afectuosamente, Jose Buhardilla.

miércoles, 3 de junio de 2009

Un Blues para Joselo


Marcelo Marcolin
a Joselo Luna, in memoriam

Estabas sentado
girando la cabeza de aquí para allá,
llovía aquella tarde en Mercedes
y por aquellos días se hacía difícil la poesía.
Sonaba Zeppelín por el parlante,
habíamos bebido lo suficiente y un poco más,
mientras nuestro interior planeaba el saqueo
y videla asomaba los dientes al atardecer.
Recuerdo la ruta 7 temblando en la locura
alguna cita que fallamos sin darnos cuenta,
algún amor que perdimos entre la niebla
y los años que se fueron llevando las horas.
Adónde van las llamas de la cueva:
el intenso blues a las tres de la madrugada,
las banderas flameando en el inconsciente
y las narices secas de tanto amor.
No tengo ya tiempo para responder un e mail:
en unos meses te encontraré en el rastro
o tal vez dando vueltas por Madrid.
No confío en los poetas amigos,
no espero nada de las cartas sin pasado,
no busco encontrarte en la Gran Vía
pues está lloviendo por aquí
y los tigres de la otra historia
vienen llegando con olores lejanos
para brindar en el patio de la memoria
por las palabras que aún no pudimos escuchar.

Pese a los milagros,
en Retiro me espera un tren.

Marcelo Marcolin,
de Esperando el último tren a Cañuelas, Ediciones El Ojo de la Ballena, 2004
Sobre Joselo

Cry Baby

Viajando con la azafata del tren fantasma, por Sol Notaro

Joselo , su mirada sobre Janis Joplin en este enlace 

***

lunes, 25 de mayo de 2009

Tarjeta Postal


En 1979 yo tenia 20 años y Ale 17. Participabamos de un movimiento informal de publicadores artesanales. Nuestra publicacion se llamaba Vivir la Esencia y consistia en ediciones precarias , textos mecaneografiados y encuadernados que se enviaban por correo postal. En ese contexto, hicimos una edicion del poema Autobiografía de Lawrence Ferlinghetti, poeta estadounidense perteneciente a la llamada Generación Beat. Gracias a los auxilios del amigo Miguel Grinberg, pudimos conseguir la direccion postal de City Lights, la libreria que Ferlinghetti tiene en San Francisco y le enviamos un ejemplar de la publicacion, en cuya portada aparecía una foto de Superman. Fue muy grato recibir luego una tarjeta con saludos y agradecimiento firmado por LF.

Leer Autobiografía en este enlace

No dejes de visitar estos enlaces:

La poesia como arte insurgente

Esta noche el mar está en calma

Sintesis biográfica

miércoles, 13 de mayo de 2009

domingo, 10 de mayo de 2009

10

E.E.Cummings

"después de por supuesto dios américa yo
amo tu tierra de los peregrinos y demás oh
mirad cuando se inicia el alba mi
país por los siglos en vaivén
y no hay de qué preocuparse
en todos los idiomas incluso el sordomudo
tus hijos aclaman tu glorioso nombre en gorry
en jinjo en gee en gosh en gum
por qué hablar de belleza qué hay mas be-
llo que estos heróicos felices muertos
arrojados como leones en la rugiente carnicería
no podían pensar que con su muerte
habría de enmudecer la libertad?"

Dijo. Y bebió enseguida un vaso de agua.


Humanidad te amo

miércoles, 6 de mayo de 2009

¿ Quien puede liberarse ?

Chuang Tzu



¿Quien puede liberarse de éxito
y de la fama, descender y perderse
entre las masas de los hombres?
Fluirá como el tao, sin ser visto,
se moverá con la propia vida
sin nombre ni hogar.
Él es simple, sin distinciones.
Según todas las apariencias, es un tonto.
Sus pasos no dejan huella. No tiene poder alguno.
No logra nada, carece de reputación.
Dado que no juzga a nadie,
nadie lo juzga.
Así es el hombre perfecto:
su bote está vacío.

El camino de Chuang Tzu, versión de Thomas Merton

viernes, 17 de abril de 2009

Lagrimas en la lluvia

Blade Runner, Tears in the rain

Mirá la escena en YouTube

Blade Runner blues

"Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia".

Nexus 6 ( el replicante de Blade Runner)


La Penúltima Verdad en este enlace

lunes, 13 de abril de 2009

Cada uno está solo



Salvatore Quasimodo


Cada uno está solo sobre el corazón de la tierra,

traspasado por un rayo de sol:

y enseguida atardece.


(De Aguas y Tierras)


Libreta 10

Leé Imitacion de la Alegría

miércoles, 8 de abril de 2009

Algo flota en la laguna


Mientras yo leo a Cioran en el bar ("El universo no se discute; se expresa" ) vos podes escuchar la musica y ver el video en simultáneo, pulsando las dos teclas de play.

video

Sobre Pescado Rabioso

Blues de Cris

miércoles, 1 de abril de 2009

EMILE MICHEL CIORAN


La soledad es insoportable, a solas conmigo mismo, a solas con mis pensamientos.
No sé como distraerlos, como atontarlos para que no me atormenten. Surge entonces la rabia ante la impotencia, y la agresividad es un pequeño paso que doy en ese estado.
Sentirse solo y estar solo no es lo mismo, pero en mi caso, sí, me siento solo aún cuando no estoy solo, pero lo siento mucho más cuando esa soledad es también física.
¿Soy demasiado consciente de la realidad, y los demás viven en un sueño de idiotas del que no quieren despertar (cosa que no les reprocho), o soy yo el estúpido que cree ver demasiado, sin ver nada?.
Sea cual sea la respuesta, puedo decir que nunca he pedido estar aquí y aún estando aquí, sólo pienso en cómo salir, sin hacer ruido, sin que se note mi ausencia, como si nunca hubiera estado. Y de esa manera, sentir la ilusión de no haber existido nunca.

http://sotanoven.blogspot.com/2009/01/vermouth-1990.html

http://emilcioran.blogspot.com/

http://www.lexia.com.ar/CIORAN.htm

El autor autentico escribe

martes, 24 de marzo de 2009

DE LAS TANTAS COSAS QUE NO PUEDE

Luis Benítez

De las tantas cosas que no puede

mostrar ciertamente la palabra,

la primera imposible es el olor

tan propio y exacto de las cosas.



La poesía también es como el aroma.



Así quedan sin nombre

el olor definitivo de la lluvia

y el efímero matiz que se respira

al asomarse a las sombras de un aljibe;

el olor del primer mar, a los seis años,

la fragancia, que nos asustaba, de los cielos nublados,

y el olor a comida de una casa

que nos fue querida.

La memoria tal vez sea

sólo visión de olores olvidados,

como este papel a donde llamo

a la presencia ardiente de unas hojas quemadas

y a la clave del enigma de la rosa;

al olor de las sangres

que no vi derramarse,

al olor del incienso y al del alcanfor,

un olor que resplandece;

al de las jóvenes mujeres en los baños públicos,

al de las monedas, que abandonan la mano

y que retornan, al de la tierra de Pinzón

una mañana de octubre, al de los gatos,

al olor milagroso de las cosas vulgares,

de las que apenas se comprende

que emanan la noche poderosa,

al de un río que corre lejos

y al que sin razón evoco,

al de la palabra marisma, al de retablo,

a los de esta mañana

que partieron a un país sin dónde,

al de una muchacha que se fue,

el 2 de noviembre de 1982,

para que mis palabras

pidieran el perfume de unos versos

y me quedaran la fecha y la balada,

el de las ballenas que tiñen

la espuma de aceite y de tamaño,

el de un hombre que hablaba del origen del día,

al de las tantas cosas

a las que no pude acercarme y que me esperan.

Son otro mundo más sobre este mundo,

veo el bosque y entre el bosque

la selva del aroma.

Yo me voy de los hombres y las cosas

como un salvaje que marcha a las ciudades

y dice adiós a su mundo de olores;

también a mí ellos vuelven

bellos y pesados como un remordimiento.

Serán desde estos versos mi memoria,

seguirán sobre el mundo

cuando me haya muerto.


"De lo insistente"

Luis Benitez Antologia Poetica
www.portaldepoesia.com

domingo, 22 de marzo de 2009

1909

Otoño enfermo y adorado

Tú morirás cuando el huracán sople en las rosaledas

Cuando la nieve caiga

Sobre los huertos



Pobre otoño

Mueres con la blancura y la riqueza

De la nieve y de los frutos maduros

En el fondo del cielo

Unos gavilanes vuelan

Sobre las sencillas nixas de breves cabellos verdes

Que nunca han amado



En los lejanos confines

Braman los ciervos



Y cuando amo oh estación amo tus rumores

Los frutos que caen y nadie los recoge

El viento y el bosque que lloran

Todas sus lágrimas en otoño hoja a hoja

Las hojas

Pisadas

Un tren

Que pasa

La vida

Se desliza



Guillaume Apollinaire (Alcoholes)


Ilustración: Apollinaire por Picasso

viernes, 13 de marzo de 2009

LAMENTACIÓN DEL SIN TECHO

Allen Ginsberg

Perdona, amigo, no quise molestarte
Pero volví de Vietnam
Donde maté a un montón de caballeros vietnamitas
Algunas damas también
Y no pude soportar el dolor
Y de miedo tomé un hábito
Y pasé por la rehaz y estoy limpio
Pero no tengo lugar donde dormir
Y no sé qué hacer
Conmigo ahora mismo

Lo siento, amigo, no quise molestarte
Pero hace frío en la calle
Y mi corazón está enfermo solo
Y estoy limpio, pero mi vida es un desastre
Tercera Avenida
Y calle E. Houston
En el paso peatonal bajo el semáforo en rojo
Limpio tu parabrisas con un trapo sucio





Leer Aullido en este enlace

sábado, 7 de marzo de 2009

Yo no decido cómo componer


Manu Chao

- “Yo no decido cómo componer. A mí me llega como me llega. Escribir sigue siendo una felicidad. Hay canciones buenas, de calidad, bah, a mí me gustan. Tengo orgullo. Si te sale en un bar con guitarra y voz y a la gente le gusta, entonces funciona. Más que todo, en bares donde la gente no sabe quién eres.”

- “Tengo miedo a cómo va este mundo, el mundo que le voy a dejar a mi hijo. Un miedo sereno porque esto es así. Es un miedo asimilado. Resignación no, eso sería terrible, pero hay una lucidez que es evidente, el legado que hemos dejado va a pasar factura. Esto es una lucidez que duele.”

“Me pegaban de juventud, con Mano Negra. Las críticas en los periódicos me dolían en el alma. Las escucho y trato de digerirlas, pero no me hago úlcera. Ni me hago una montaña cuando llega uno diciéndome ¡eres lo máximo! ni cuando viene uno a criticar. Tengo mi caminito, sé lo que estoy haciendo y mi balance lo hago cada noche.”

http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/subnotas/13073-3906-2009-03-07.html
http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/3-13073-2009-03-07.html

sábado, 28 de febrero de 2009

martes, 24 de febrero de 2009

viernes, 13 de febrero de 2009

Fantasmas a la luz del día


Por A. Castillo


Lo que más recuerdo del día en que murió Cortázar fue la llegada de una alumna a mi casa que, deshecha en lágrimas, me dijo desde la puerta “murió Julio”. Cortázar era de aquellos escritores que establecían una relación emocional y afectiva con sus lectores, y uno de aquellos autores a los que sus lectores –tuvieran o no confianza con él– solían llamar por el nombre. Se habla a veces de Federico y damos por hecho que estamos hablando de García Lorca, también de Macedonio para referirse a Fernández, pero nunca alguien dice Jorge Luis para hablar de Borges. La relación que establecía Cortázar con sus lectores era casi de amistad directa.

Yo lo conocí hacia 1973, pero nunca nos llamamos por nuestro nombre: él siempre me llamó Castillo y yo a él Cortázar. Afortunadamente nunca me llamó Cronopio. Nunca nos tuteamos; sin embargo, nuestra relación era muy profunda y siguió hasta el día de su muerte.

Al margen de la amistad y de las noches que caminamos por Buenos Aires, creo que el legado de Cortázar desde el punto de vista de la literatura fantástica es que estableció el fantasma a la luz del día. Como si hubiera sacado para siempre de la literatura aquella cosa gótica que exige la oscuridad para ser aterradora.

Creo que ése fue, al margen de la importancia que tuvieron Rayuela y sus actitudes políticas, el gran legado de Cortázar: sacó lo fantástico y lo irreal de la zona del misterio, lo estableció en la realidad y lo volvió a hacer misterioso.

*Escritor, Testimonio tomado por I. S.

http://criticadigital.com/index.php?secc=nota&nid=18662

13/02/09

miércoles, 11 de febrero de 2009

TEMOR Y TEMBLOR (Reflexiones desde el mar)



Luis Herrero

A la nochecita, después de un tedioso día de playa, y con las exigencias propias de las almas en fuga, las familias, recién bañaditas y perfumadas, salen a pasear sus bronceados rostros por las vidriadas luces del centro comercial.

Los stands de las principales marcas de moda los atraen como las farolas iluminadas de las plazas públicas a los molestos cascarudos: “Tommy Hilfiger Shakespeare” “Soho Hölderlin” “Caro Cuore Rimbaud” “John Foos Baudelaire” “Chocolate Víctor Hugo”. Locales todos, en hileras perfectas, prolijamente iluminados y diabólicamente sensuales.

Los elegantes paseantes en sus ansiosos congestionamientos se atropellan, se pisan, se disculpan, se observan, se besan, se desprecian, se miran, se rozan, se arquean, se imaginan, se acuestan, se babean; se tiñen de verde como esos viejos panzones con sus bermudas de plata.

En cada vidriera detienen sus cansados pasos. En cada puerta curiosean.

Es un ejercicio de enseñanza aprendizaje donde los padres ¡grandes formadores de valores! acostumbran a sus retoños, ya desde pequeñitos, a percibir las fragancias de los buenos perfumes, opinar sobre tal o cual cartera, pulsera, pantalón, o zapatilla.

Códigos que deberán respetar y aprender a leer con la facilidad de un nuevo texto, para identificar e identificarse; para adquirir ese sentido de pertenencia a un universo identitario que los marcará para el resto de sus días.

Y ahí van, con pasos distraídos, cargando sus bolsas crujientes de papel madera, llenas de ilusiones nuevas que se renuevan y que, seguramente, lucirán orgullosos las noches siguientes.

Y ahí van, a sentarse al aire libre, a tomarse un respiro en medio del tumulto que avanza como un río desbordado.

Qué gusto da verlos con tanto vital entusiasmo, intercambiando y entrecruzando bolsas, halagos y productos, hasta que el cansancio los doblega y los agota por completo, sobreviniendo el bostezo y el vacío impertinente que despierta a los fantasmas del hastío que durante el día permanecieron adormecidos.

Y ahí se los ve en su real condición, abrazados a sus bolsas de papel en agotado silencio, bajo el amparo de estos seres diabólicos que danzan y ríen con cínico desprecio a imagen y semejanza de la muerte.

Y es allí cuando siento el primer cimbronazo. Cuando veo que las cosas se agitan y balancean. Cuando el piso se abre como las fauces del bíblico Leviatán, las paredes se deforman, se resquebrajan, y todo se desmorona.

La imagen que observo es patética. La nada reina en derredor. Sólo los fantasmas bailan sus danzas macabras.

Me levanto. Pago mi café como de costumbre y, en perfecto silencio, sigo mi pasos entre los escombros humeantes de cadáveres yacentes y cuerpos agonizantes de niños inocentes que me miran abrazados a sus bolsas de papel.
....
http://arqherrero.blogspot.com/

sábado, 31 de enero de 2009

Carta



Alberto Nigro


toda la ciudad se aletarga
las hojas de los arboles, caen...
los amigos que hoy no están; estan en ella,
perdidos, buscandose a través de un pequeño
orificio, donde apenas pasa la luz del sol.

todos los hechos concluyen en lo mismo, en
bellas, pensadas, automatizadas, programadas,
coloreadas, mimetizadas, visualizadas, agrias
muertas palabras.

he mirado un poco la caida de la lluvia
este fin de semana.

me he puesto un sombrero de largas alas,
y no he tenido ganas de escribirte; además
no se qué contarte. buenos aires cada día
apesta más a basurero, latas, hambre,
preguntas sin respuestas...

no sé qué contarte


( De "Septiembre Sombrío" Poemas, Ediciones La Cebra Dormida, 1979)


Leé los poemas Cable y Pueblo

viernes, 30 de enero de 2009

El tiempo no para



Ver Video: El tiempo no para

Disparo contra el sol con la fuerza del ocaso,
mi ametralladora está llena de magia,
pero soy solo un hombre más.


Cansado de correr en la dirección contraria,
sin podio de llegada y mi amor me corta la cara,
porque soy sólo un hombre más.


Pero si pensás que estoy derrotado,
quiero que sepas que me la sigo jugando,
porque el tiempo, el tiempo no para.

Unos días sí, otros no,
estoy sobreviviendo sin un rasguñón,
por la caridad de quien me detesta.

Y tu cabeza está llena de ratas,
te compraste las acciones de esta farsa,
y el tiempo no para.

Yo veo el futuro repetir el pasado,
veo un museo de grandes novedades
y el tiempo no para, no para, no.

Yo no tengo fechas para recordar,
mis días se gastan de par en par
buscando un sentido a todo esto.

Las noches de frío es mejor no nacer,
las de calor se escoje matar o morir,
y así nos hacemos Argentinos!!

Nos tildan de ladrones, maricas, faloperos,
y ellos sumergieron un país entero,
pues así se roban mas dinero.

Y tu cabeza está llena de ratas,
te compraste las acciones de esta farsa,
y el tiempo no para.
Yo veo el futuro repetir el pasado,
veo un museo de grandes novedades
y el tiempo no para, no para, no.

Cazuza-Brandao

Las escenas del video pertenecen a la película "Cazuza- El tiempo no para" del año 2004, sobre la vida del cantante brasileño,protagonizada por Daniel de Oliveira , dirigida por Walter Carvalho y Sandra Werneck. El libro pertenece a la madre de Cazuza, Lucía Araujo.



Aquí datos biograficos de Cazuza

miércoles, 28 de enero de 2009

Generación Y


Yoani Sánchez
La Habana, 1975

Estudié durante dos cursos en el Instituto Pedagógico la especialidad de Español-Literatura. En el año 1995, me trasladé a la Facultad de Artes y Letras – con un hijo nacido en agosto de ese mismo año- y terminé, después de cinco cursos, la especialidad de Filología Hispánica. Me especialicé en la literatura latinoamericana contemporánea y discutí una incendiaria tesis titulada “Palabras bajo presión. Un estudio sobre la literatura de la dictadura en Latinoamérica”. Al terminar la universidad había comprendido dos cosas: la primera, que el mundo de la intelectualidad y la alta cultura me repugnaba y la más dolorosa, que ya no quería ser filóloga.

En septiembre del 2000 me fui trabajar a una oscura oficina de la Editorial Gente Nueva, mientras arribaba al convencimiento –compartido por la mayoría de los cubanos- de que con el salario ganado legalmente no podría mantener a mi familia. De manera que, sin concluir mi servicio social, pedí la baja y me dediqué a la mejor remunerada labor de profesora de español –freelance- para algunos turistas alemanes que visitaban La Habana. Era la etapa (prolongada hasta el día de hoy) en que los ingenieros preferían manejar un taxi, los maestros hacían hasta lo imposible por trabajar en la carpeta de un hotel y en los mostradores de las tiendas te podía atender una neurocirujana o un físico nuclear. En el 2002 el desencanto y la asfixia económica me llevaron a la emigración en Suiza, de donde regresé –por motivos familiares y contra la opinión de amigos y conocidos- en el verano del 2004.

En esos años descubrí la profesión que me acompaña hasta hoy: la informática. Me di cuenta que el código binario era más transparente que la rebuscada intelectualidad y que si nunca se me había dado bien el latín al menos podría probar con las largas cadenas del lenguaje html. En el 2004 fundé junto a un grupo de cubanos –todos radicados en la Isla- la revista de reflexión y debate Consenso. Tres años después sigo trabajando como web master, articulista y editora del portal Desde Cuba.

En abril de 2007 me enredé en la aventura de tener un Blog llamado “Generación Y” que he definido como “un ejercicio de cobardía” pues me permite decir en este espacio lo que me está vedado en mi accionar cívico.

Vivo en La Habana, junto al periodista Reinaldo Escobar –con quien comparto mi vida desde hace quince años-. He apostado por quedarme y cada día soy más informática y menos filóloga.

genaraciony

viernes, 23 de enero de 2009

Verano




Ha reaparecido la mujer de ojos entreabiertos
y de cuerpo concentrado, andando por la calle.
Ha mirado de frente, tendiendo la mano
en la calle inmóvil. Todo ha vuelto a resurgir.

En la luz inmóvil del día lejano
se ha quebrado el recuerdo. La mujer ha alzado
la frente sencilla y su mirada de entonces
ha reaparecido. Se ha tendido la mano hacia la mano
y el apretón angustioso era el mismo de entonces.
Todo ha recobrado colores y vida
con la mirada concentrada, con la boca entreabierta.

Ha regresado la angustia de días lejanos
cuando un inesperado e inmóvil estío
de colores y tibiezas emergía ante las miradas
de aquellos ojos sumisos. Ha regresado la angustia
que ninguna dulzura de labios abiertos
puede mitigar. Se cobija, fríamente,
en aquellos ojos, un inmóvil cielo.
Era tranquilo el recuerdo
bajo la luz sumisa del tiempo, era un dócil
moribundo para quien ya la ventana se aniebla y desaparece.
Se ha quebrado el recuerdo. El apretón angustioso
de la leve mano ha vuelto a encender los colores,
el verano y las tibiezas bajo el vívido cielo.
Pero la boca entreabierta y las miradas sumisas
no dan vida más que a un duro, inhumano silencio.

Cesare Pavese